Integridad

- Mantener siempre una comunicación clara, transparente y honesta con clientes, colaboradores y competidores.

Colaboración

- Limítate siempre a lo que te han enseñado a hacer y deja que otros se ocupen de las cosas de las que no estás seguro. Nunca hagas un diagnóstico, eso sólo puede hacerlo un veterinario.

Objetividad

- Trate siempre al cliente/caballo con profesionalidad y respeto, sea quien sea.

Confidencialidad

- Mantenga siempre la confidencialidad con el cliente.
- No dar nunca información sobre el cliente o el caballo a otras personas sin el permiso del cliente.
- Nunca hables mal o de forma condescendiente de los clientes, caballos o competidores.

Desarrollo

- Tómese siempre el tiempo necesario para desarrollarse a sí mismo y sus capacidades, y siga formándose para mantener un alto nivel profesional.

Concurso

- Mantener siempre una competencia leal
- No intente robar clientes a la competencia.